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Adicciones y consumos problemáticos

Conviene empezar por lo que no es: el consumo problemático no es un problema de voluntad ni de carácter. Es probablemente lo que más escuchó quien está pasando por esto —que le ponga ganas, que si quisiera podría— y es también lo que más lo aleja de consultar, porque convierte cada intento fallido en una prueba de que algo está mal con él como persona. No funciona así. Hay factores que se combinan: qué lugar ocupa el consumo en tu vida, qué te calma, qué te rodea, qué te pasó antes.

Tampoco se trata solo de sustancias. El juego y las apuestas por celular, las pantallas, las compras, ciertos vínculos: cualquier conducta que se sostiene aunque te esté costando cosas puede volverse un problema. Las apuestas online son hoy un motivo de consulta cada vez más frecuente, sobre todo en adolescentes, y tienen la particularidad de que caben en un bolsillo y no dejan olor ni rastro visible.

La marca que suele definirlo no es la cantidad ni la frecuencia, sino la relación: cuando ocupa más lugar del que querrías, cuando intentaste parar o reducir y no pudiste sostenerlo, cuando seguís aunque ya te trajo consecuencias en el trabajo, en la salud o en tus vínculos. Y algo que se repite mucho: la parte más difícil no suele ser dejar unos días, sino que esos días se sostengan.

Sobre el tratamiento hay dos ideas instaladas que conviene desarmar. La primera es que hay que "tocar fondo" antes de pedir ayuda: no es cierto, y es una idea peligrosa, porque ese fondo a veces es irreversible. Se puede consultar en cualquier momento, incluso cuando desde afuera todavía parece que todo está bajo control. La segunda es que hay que llegar ya decidido a abstenerse: tampoco. Se puede empezar con dudas, sin saber si querés dejar, o queriendo solo reducir el daño. Un profesional serio trabaja con la persona que llega, no con la que debería llegar.

Cuándo conviene consultar

Un buen indicio es cuando aparece el secreto: si empezaste a esconder cuánto, cuándo o con quién. También si necesitás cada vez más para lograr el mismo efecto, si organizás el día alrededor de eso, si dejaste actividades o gente que te importaban, si tenés discusiones repetidas por el tema en tu casa, o si probaste parar por tu cuenta y no lo sostuviste. Vale igual si el que consulta es un familiar: convivir con el consumo problemático de otro también desgasta y también tiene abordaje. Dos advertencias médicas que importan: dejar el alcohol o los tranquilizantes de golpe y sin acompañamiento puede ser peligroso para la salud, así que eso se consulta con un médico antes; y si hay una intoxicación o pensamientos de terminar con tu vida, comunicate en el momento con una línea de crisis o con emergencias.

Psicólogos que trabajan adicciones y consumos problemáticos

Preguntas frecuentes

¿Tengo que haber dejado de consumir para empezar?

No. Esperar a estar bien para pedir ayuda deja a mucha gente sin pedirla nunca. Se puede consultar consumiendo, con dudas sobre si querés dejar, o sin tenerlo del todo claro. Qué objetivo se busca es parte de lo que se conversa en las primeras entrevistas, no un requisito de entrada.

¿Es confidencial? ¿Le van a contar a mi familia?

Lo que hablás en una consulta está amparado por el secreto profesional y no se comparte con tu familia ni con tu trabajo. Las excepciones son acotadas y están en la ley: situaciones de riesgo grave para vos o para otra persona. Si te preocupa cómo se maneja esto en tu caso, preguntalo en la primera entrevista: es una pregunta legítima y un profesional serio te la va a responder con claridad.

¿Sirve si voy porque me lo pidió otro?

Es una forma muy común de llegar y no invalida el proceso, aunque conviene decirlo tal cual. Ir a pedido de una pareja, de un hijo o del trabajo pone una tensión particular sobre la consulta, y esa tensión es material de trabajo, no un obstáculo que haya que esconder.

¿Qué precio tiene una sesión?

Está publicado en cada perfil, con las obras sociales que acepta el profesional si trabaja con alguna. También conviene saber que en muchos casos este tipo de tratamiento se aborda junto con otros profesionales, y eso puede conversarse desde la primera consulta.