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Especialidad

Manejo de la ira y regulación emocional

La bronca no es el problema. Es una emoción tan legítima como cualquier otra y muchas veces tiene razón: aparece cuando algo es injusto, cuando te pasan por encima, cuando algo que te importa está en riesgo. El problema es otro: qué hacés con ella, y qué te hace ella a vos cuando se desborda.

Hay quienes explotan. Un portazo, un grito que no tenía que ver con lo que pasó, algo dicho en el momento que después no se puede desdecir. Y hay algo que suele acompañar a las explosiones: la vergüenza posterior, esa sensación fea de "otra vez", que muchas veces es lo que finalmente lleva a consultar. Y hay quienes hacen lo contrario: se la tragan durante meses hasta que sale por otro lado —dolores, insomnio, una distancia fría con la gente cercana, o un estallido enorme por algo mínimo.

En terapia esto se trabaja de manera bastante práctica. Suele empezar por mirar la secuencia completa: qué pasó antes, qué se te cruzó por la cabeza en ese segundo, qué sentiste en el cuerpo. Casi siempre aparecen señales tempranas que se pueden aprender a reconocer, y ahí hay margen para hacer algo distinto. Después está la otra parte del trabajo, que suele ser la más importante: qué hay debajo de la bronca. Muy seguido hay dolor, miedo o cansancio acumulado que no encontraron otra forma de salir.

Una aclaración necesaria: si en tu casa hay violencia —golpes, amenazas, alguien que tiene miedo— eso no es un tema de "manejo de la ira" y no alcanza con trabajarlo en terapia individual. Lo primero es la seguridad de quienes están en riesgo. En Argentina, la línea 144 atiende situaciones de violencia de género las 24 horas, y ante una emergencia hay que llamar al 911.

Cuándo conviene consultar

Cuando después de una discusión te quedás mal por cómo reaccionaste, y ya te pasó varias veces. Cuando alguien cercano te dijo que le da miedo tu reacción. Cuando manejando, en el trabajo o en la fila del banco te encendés por cosas que sabés que no lo merecen. Cuando notás que estás irritable todo el tiempo y no reconocés por qué. O cuando hace años que te tragás todo y sentís que estás por reventar.

Psicólogos que trabajan manejo de la ira y regulación emocional

Preguntas frecuentes

¿Se trata de no enojarse nunca?

No, y una terapia que te proponga eso te estaría pidiendo algo imposible. El enojo es una emoción con función: avisa que algo se cruzó, que hay un límite pasado o una injusticia. El trabajo no es apagarlo sino cambiar qué hacés con él, poder registrarlo antes de que llegue al techo y encontrar formas de expresarlo que no rompan cosas que después vas a querer reparar.

Exploto y después me arrepiento. ¿Eso se puede cambiar?

Sí, y es uno de los motivos de consulta más frecuentes en este tema. Buena parte del trabajo pasa por identificar lo que ocurre antes de la explosión, que casi siempre existe aunque no se registre, y por ampliar ese margen. También suele revisarse qué hay debajo: mucha bronca sostenida tapa cansancio, miedo o dolor que no encontró otra forma de salir.

¿Y si hay violencia de por medio?

Ahí hace falta ser preciso, porque no es lo mismo. Si en tu casa hay episodios de violencia, física o no, esto excede una consulta común: existen dispositivos específicos y conviene plantearlo desde el primer contacto para que te orienten bien. En Argentina, la línea 144 atiende las 24 horas, es gratuita y de alcance nacional, y también asesora a quien quiere consultar sobre su propia conducta violenta. Si hay riesgo inmediato, el número es el 911.

¿Cuánto cuesta la consulta?

El valor por sesión está publicado en cada perfil, con las obras sociales que acepta el profesional si trabaja con alguna.