Saltar al contenido
Psicólogos Cerca

Especialidad

Terapia familiar

Hay problemas que no son de una persona sola. Cuando en una casa las discusiones se repiten siempre igual, cuando alguien atraviesa un momento difícil y todos alrededor no saben cómo acompañar, o cuando una familia cambia de forma —una separación, una mudanza, una pérdida, alguien que se va o alguien que vuelve— lo que se pone en juego es el vínculo entre todos, no la conducta de uno. La terapia familiar trabaja ahí: en cómo se hablan, cómo se cuidan y cómo se traban.

No hace falta que la familia esté "rota" para consultar. Muchas veces se llega por algo puntual: un adolescente que dejó de hablar, hermanos que no se soportan, padres que discuten frente a los chicos y saben que eso hace daño pero no encuentran cómo parar. Otras veces el motivo es más difuso: la sensación de que se convive pero ya no se conversa. Todos esos son motivos suficientes.

En las sesiones no se busca un culpable. Es una idea que aparece seguido —"a ver quién tiene razón"— y no es lo que hace un terapeuta familiar: lo que se mira es el patrón, esa secuencia que se repite y en la que cada uno pone una parte sin darse cuenta. A veces participa toda la familia, a veces solo algunos, y eso se va acomodando según lo que haga falta. No hay una fórmula ni una cantidad de encuentros fija.

Tampoco es una instancia para dictar cómo debería ser una familia. Cada casa tiene su historia, su forma y sus acuerdos, y el trabajo es encontrar una manera de convivir que le sirva a esa familia en particular, no parecerse a un modelo. Consultar no significa haber fracasado: significa que hay algo que importa lo suficiente como para querer cuidarlo.

Cuándo conviene consultar

Suele ser buen momento cuando las conversaciones importantes terminan siempre en pelea o en silencio, cuando alguien de la casa la está pasando mal y el resto no sabe cómo ayudar sin invadir, cuando un cambio grande dejó a todos desacomodados, o cuando notás que estás repitiendo con tus hijos cosas que no te gustaron de tu propia infancia. También cuando hay una decisión difícil por delante —una separación, un tratamiento, una mudanza— y querés que se hable antes y no después. Si en la convivencia hay violencia, gritos que asustan o alguien que no se siente seguro, no esperes: pedí ayuda cuanto antes, y ante una situación de riesgo comunicate con una línea de emergencias.

Psicólogos que trabajan terapia familiar

Todavía no tenemos un profesional publicado para esta especialidad. Mirá el listado completo: puede haber alguien que te sirva igual.

Ver todos los psicólogos

Preguntas frecuentes

¿Tiene que ir toda la familia a cada sesión?

No necesariamente. Es habitual que las primeras entrevistas sean con todos y que después el profesional proponga otras combinaciones: solo los padres, dos hermanos, alguien a solas. Quién viene a cada encuentro es parte del trabajo y se decide sobre la marcha, no es una regla fija.

¿Desde qué edad pueden participar los chicos?

Depende mucho más de lo que se esté trabajando que de la edad. Un chico de cuatro años participa de otra manera, jugando o dibujando, y su presencia igual aporta. En otros casos el profesional prefiere empezar con los adultos. Si dudás sobre llevar a tus hijos a la primera entrevista, preguntalo al coordinar: es una consulta razonable y te van a orientar.

¿En qué se diferencia de la terapia individual?

En dónde se pone el foco. En la individual se trabaja sobre lo que le pasa a una persona; en la familiar, sobre lo que pasa entre varias. No se busca un culpable ni se trata de que alguien se porte mejor: se mira el patrón que se repite y qué lugar ocupa cada uno en él. Las dos modalidades pueden convivir, y a veces del mismo proceso sale que alguien empiece además un espacio propio.

¿Cuánto cuesta?

El valor lo pone cada profesional y figura en su perfil, con las obras sociales que acepta si trabaja con alguna. Al escribir conviene aclarar que la consulta es familiar y cuántas personas serían: algunos tienen un valor distinto para estos encuentros, que suelen ser más largos.